Esperándolo están
Ronroneó entre las cobijas de perla.
Se alimentó de agua cristalina,
pero dando sus últimos suspiros.
Abrió sus ojos y miró...
los volvió a cerrar.
Un beso cálido
de un niño muy querido
le hizo llorar;
alrededor de su cama
muchos claveles han acariciado
las blancas canas,
y el roble callado quedó.
Se inclinó y rezó
y una niña dijo "durmiendo está".
Hay un corazón que
ha vivido en ese caserón,
sumiso al dolor,
esperanzado a que pronto
lo reciban allá.
amausterra dijo
Muy tierna, con la inocencia de un esperanzador día, un encuentro, un silencio, un pasado remendado, y unos nuevos días x comenzar,,
saludos,,,=D
18 Marzo 2007 | 03:32 AM