Depresión
Me dijeron que cuando no se es capaz de querer algo, cualquier cosa, lo que sea... entonces hablamos de depresión.
Muy aparte de que si de vez en cuando te sientes deprimido o triste, no hay por que alarmarse, a toda la gente le sucede, es parte de la condición humana. Pero cuando la depresión es un estado de ánimo continuo se trata de un problema serio al que se debe prestar atención para remediarlo... y apenas me di chance.
Muchas veces la depresión es ocasionada por un desbalance químico en el cerebro - ... -, que puede durar desde minutos, unas cuantas horas hasta convertirse en algo crónico. Sin el tratamiento adecuado puede llevar incluso al suicidio en cosa de un tiempo y otras circunstancias.
Este estado mental se expresa en tristeza, ánimo decaído y, en los casos más graves, hay una sensación de embotamiento emocional. Quienes padecemos una depresión experimentamos casi el mismo estado de ánimo de quienes atraviesan por una pérdida o sufren una pena. Por ello ya me han querido enseñar en que debemos distinguir entre depresión y pesar.
Las personas deprimidas usualmente no nos sentimos felices con nada. Quien atraviesa por una pena, puede seguir disfrutando de algunas cosas simples como las flores, un pastel, la música, pero un deprimido(a) no goza con nada; por el contrario, esas cosas lo hacen sufrir aún más: los regalos recuerdan tiempos más felices en los que todavía se podía sentir placer alguno y los recuerdos y sentimientos es algo con lo que se tiene que batallar. Este idealización de pérdida aumenta su sufrimiento y ahonda la depresión.
Los síntomas son varios, incluyendo los físicos, tanto así que es fácil confundirla con una enfermedad física y por ello mismo es poco fácil detectarla. Algunas manifestaciones son: alteraciones del sueño, dolor crónico (de cabeza, cuello, espalda, lumbago, articulaciones); sensación de dolor en el pecho (como si algo te oprimiera o tuvieras un peso en los hombros y en otras partes del cuerpo); dolor en la boca del estómago o en todo él, 'constipación', diarrea o cólicos abdominales; sensación de sequedad en la boca; baja temperatura en la piel; pérdida o aumento de apetito.
El problema de las personas deprimidas no reside en no querer, sino en convertirse en "no ser capaz de querer".
Pedir a algún deprimido "que se ayude a sí mismo" sólo causa agonía, ya que es incapaz de controlar el deseo de hacerlo y eso hace que se reproche a sí mismo y no son los mejores resultados los que se obtienen. La conducta no es intencional, sino consecuencia de la enfermedad, y escuchar los comentarios o las sugerencias para que salga de la depresión atormentan aún más, pues hacen sentir incapaz de responder a las súplicas de la gente que le rodea.
En esta situación lo más recomendable es acudir con un especialista; no es cuestión de "echarle ganas" o "los kilos", sino una enfermedad que hay que atender... y el tratamiento es un aprendizaje un tanto largo.
Chicristi dijo
Así es, no es no querer es no ser capaz de querer. Y sí, cuando te dicen que pongas de tu parte, que hagas algo, que le pongas ganas, no saben lo que te están diciendo. Ignoran que no es ese el camino.
De todas maneras, desde aquí te deseo una recuperación lo más rápido posible, siendo consciente que es algo muy, muy lento, pero desde luego no imposible (lo digo por experiencia propia).
Un abrazo PoPe.
8 Julio 2006 | 05:37 PM