Desperté en el momento justo en que te besaba, movía las caderas por sobre las tuyas y podía entonces sentir como es que embonabas a mi cuerpo, cómo me ha sabido el placer. Vestíamos por completo; Toda esa ropa estaba en su lugar. Era sólo esa forma del beso, como en cuadro plasmado en instante, como una explosión de color en segundo. Quise seguir moviendo las caderas en busca del contacto mas íntimo (sí es que puede haber algo mas íntimo que un beso), y recorrer con mis manos tu espalda tan suave; sentir tu calor a través de esa blusa me hace desear el paraíso, recrearse con la posibilidad de alcanzar a ambos.

Nunca habrá manera mejor de decir te quiero que con la simpleza de un beso tuyo, amor. Disfruto recrearte en mis sueños en sobremanera. Me haces muy feliz y más me hace tenerte.