Estaba el Popochas en una borrachera el 12 de Diciembre cuando de repente uno de sus amigos bravos se le puso sabroso…

La Chiquita: ¿Kiuvo, mi Santo? Un abrazo mi enmáscarado…
Popochas: ¡Aléjate, pantoch!
La Chiquita: ¿Quién es ese? ¿ya no te acuerdas de mi? Soy “La Chiquita”, hermano… la pura sangre!
Popochas: ¿pero tú qué te crees?
La Chiquita: Ánda, mi Santo… un abrazo nadamás, mi sangre.
Popochas: ¡Déjame!, ¡ya no te quiero!... tus garras ya son de otra.

No se pierda el próximo capítulo en éste, su blog de confianza.