Juan Carlos Pereda y Nuria Rico / TAMAYO ILUSTRADOR.
La obra de Tamayo me hace creer que hay un enorme huevo en el centro de la tierra y que tiene la única necesidad de abrirse y liberarse por gente como él. Hay algo – o mucho – de etéreo en esa obra terrenal; el fuego necesita de aire. En su texto ‘Mi lenguaje: la pintura’, el propio Tamayo dice: “¿Cuáles son los colores que usa la gente de un país pobre como el nuestro? Los más baratos, los que están hechos a base de cal, los tonos de la tierra (…). Frente a estos colores mezclados y matizados que vi desde chico opongo otros: los más vivos, rabiosos y brillantes que contemplé en las frutas de mi infancia. Todo eso da la cosa muy atenuada y la lujuria que caracteriza mis telas.” El oaxaqueño ocupa el lugar más alto entre los artistas modernos mexicanos, y esta bella edición reúne sus obras como ilustrador (como esas que hizo para el poema ‘Aire mexicano’ de Benjamin Péret) tanto para carteles como portadas e interiores de libros, periódicos y timbres postales, entre otros formatos. Ésta obra y las otras más gráficas, son recopiladas en un solo volumen.